Olvidar el tiempo en el museo Cordeliers

Situado en el antiguo convento de los Cordeliers, en el corazón del centro histórico, cerca de la rue des Halles, Les Cordeliers-museo de Arte e Historia explora las grandes figuras que pueblan el imaginario de la ciudad. Combina enfoques históricos, etnográficos y artísticos. Este museo teje el vínculo entre el mundo de ayer y el de hoy. ¿Cómo olvidar el tiempo en el Museo de Arte e Historia Cordeliers?

De la tarasca al tartarín

Tarascón fue una vez una ciudad con unas quince comunidades religiosas. Uno de los más antiguos, el de los Cordeliers, está adscrito a la orden franciscana que, hasta la Revolución, estableció su monasterio cerca de la rue des Halles. Hoy sólo quedan un claustro y el antiguo salón. 

El museo representa uno de los sitios clave en el corazón patrimonial de la ciudad. Ubicado en el antiguo claustro, alberga exposiciones permanentes como la Galería de la legendaria Tarasque, la carrera tarasca et El gabinete de curiosidades de Tartarín

Una de las piezas centrales de este museo es obviamente la Tarasca, una imponente bestia enigmática descrita por el poeta Frédéric Mistral en su obra de 1865. “Mireio”.

Extracto de “Mireio” de Frédéric Mistral

“El bèstio tiene el coulobre, d'iue may rojo como el cinabrio
Sus l’esquino a d’escaumo e d’asti que fan paur
Desde un gran leinoun porto lou mourre,
E sièis pèd d’ome per mi curso;
Dins sa caforno, apoyó un dado
Que doumino lou Rose, toma lo poco »

La bestia tiene cola de dragón, ojos más rojos que el cinabrio. En la parte posterior de escamas y aguijones aterradores
Lleva el hocico de un gran león, tiene seis pies humanos, para correr mejor; en su cueva, bajo una roca que domina el Ródano,
ella toma lo que puede.

El gabinete de curiosidades de Tartarín

En 1872, Alphonse Daudet publicó “Las prodigiosas aventuras de Tartarín de Tarascón”, una historia en la que cuenta las aventuras del ya famoso antihéroe Tartarín, intrépido cazador de gorras.

¿Pero quién es este ilustre personaje? 

Tartarín, apasionado de la caza, siempre ha soñado con expediciones y ha leído numerosos libros de viajes. Hablador, jactancioso, mentiroso, él mismo se cree sus propias mentiras. Sin haber salido nunca de Tarascón, afirma ser un gran cazador y decide ir a cazar leones a África. De regreso, cuenta sus hazañas a toda la población que lo convierte en su héroe para la eternidad.

Hoy, en la plaza Louis Gonthier, una escultura de bronce rinde homenaje al autor Daudet y a su carácter intrépido. Tartarín también se representa en Les Cordeliers. Un espacio está íntegramente dedicado a ello.